Has visto la palabra en la mesa de novedades, en los vídeos de BookTok y en la faja de media librería. Y probablemente tengas una idea aproximada de lo que significa: algo con dragones y besos. Esa idea aproximada es la que hace que mucha gente compre el libro equivocado.

Esto es lo que es el romantasy exactamente, lo que no es aunque se lo llamen, y qué esperar de un libro que lleve esa etiqueta.

Qué es el romantasy

El romantasy es fantasía y romance con el mismo peso. No fantasía que además tiene una pareja. No romance ambientado en un castillo. Las dos tramas ocupan la mitad del libro cada una, y ninguna se puede quitar sin que la otra se caiga.

Esa es la definición completa, y la prueba para aplicarla es sencilla: quítale el romance mentalmente y mira si la novela sigue en pie. Si el argumento aguanta —el reino sigue en guerra, la protagonista sigue teniendo un objetivo, el final llega igual—, es fantasía con romance. Si al quitarlo se deshace, es romantasy.

Hay una segunda regla que viene del romance y que casi nadie explica: el romantasy garantiza un final feliz para la pareja, o al menos un «felices por ahora» si la saga continúa. No es una casualidad ni una convención blanda, es un contrato con el lector. Un libro donde el interés romántico muere al final y el mensaje es que el amor no salva a nadie puede ser magnífico, pero no es romantasy: ha roto la regla que define el género.

Lo que no es romantasy, aunque se lo llamen

Aquí es donde se compran los libros equivocados. Tres cosas se etiquetan mal constantemente:

Fantasía con romance

El romance existe, a veces es precioso, pero es una subtrama. El nombre del viento tiene a Denna. Nacidos de la bruma tiene a Vin y Elend. Nadie diría que esos libros van de eso. Si lo que quieres es la intensidad de la relación, estos te van a dejar con hambre durante cuatrocientas páginas.

Romance paranormal

Vampiros, hombres lobo y demonios, pero en nuestro mundo. Crepúsculo pasa en un instituto de Washington. La diferencia no es el tono ni el nivel de spice: es que el romantasy construye un mundo secundario, con su geografía, su sistema de magia y su política. El paranormal mete lo sobrenatural en el mundo real y lo esconde del resto de la gente.

«Fantasía romántica», que es lo mismo pero suena mejor

Esta es la trampa más tonta y la más extendida. Muchas editoriales españolas usan «fantasía romántica» exactamente para lo mismo, porque «romantasy» sonaba a anglicismo cuando empezaron a traducir. Y en la práctica lo es: si te gusta uno te va a gustar el otro. Cuando alguien insiste en la diferencia, normalmente lo que quiere decir es cuál de los dos géneros manda en el desenlace.

Resumido en una tabla, por si la quieres a mano en la librería:

 RomantasyFantasía con romanceRomance paranormal
Dónde pasaMundo inventadoMundo inventadoEl nuestro
Peso del romanceLa mitadSubtramaTodo
¿Final feliz garantizado?No
Si quitas el romance…Se cae el libroAguantaNo queda libro
EjemploAlas de sangreNacidos de la brumaCrepúsculo

De dónde sale la palabra (y por qué la historia oficial es falsa)

La versión que circula es que Bloomsbury, la editorial de Sarah J. Maas, acuñó el término en 2022 para nombrar el género que su autora estaba liderando.

No es cierto. La palabra estaba registrada en Urban Dictionary desde 2008, y la mezcla que describe es muchísimo más vieja: Anne McCaffrey llevaba haciéndola desde los setenta, y todo el romance paranormal de los dos mil bebía de lo mismo. Lo que Bloomsbury hizo en 2022 no fue inventar la palabra sino convertirla en categoría comercial, que es un mérito distinto y bastante mayor: poner un nombre a una estantería hace que la gente sepa qué pedir. En 2024 el diccionario Collins la incorporó.

Que funcionó se ve en las cifras, aunque son de mercado anglosajón y conviene decirlo:

  • Bloomberg estimó el mercado del romantasy en 610 millones de dólares en Estados Unidos en 2024, un 34 % más que los 454 del año anterior.
  • Onyx Storm, de Rebecca Yarros, vendió 2,7 millones de ejemplares en su primera semana en enero de 2025 según Circana BookScan: el título de ficción adulta más rápido en veinte años. Su serie Empíreo supera los 12 millones solo en Estados Unidos.
  • Circana situó el romance como la categoría que más crece del mercado impreso estadounidense en 2025, con el romantasy en crecimiento de tres dígitos.

En España no hay una cifra pública equivalente, pero el número de sellos que han abierto colección propia en dos años dice lo suyo.

El diccionario: los tropos que vas a encontrarte sí o sí

Las sinopsis del género están escritas en clave. Esto es lo que significan:

  • Enemies to lovers. Empiezan queriendo matarse. El motor no es el odio, es que la tensión tiene una razón argumental: están en bandos opuestos de algo que importa. Cuando está mal hecho, el conflicto se resuelve con una conversación que podrían haber tenido en el capítulo tres.
  • Fated mates / el vínculo. La magia los ha emparejado. Es el tropo más criticado, porque le quita agencia a los personajes: no eligen, les toca. Bien usado, el conflicto es justamente ese —qué haces cuando el destino decide por ti— y ahí funciona.
  • Touch her and die. Él es peligroso con todo el mundo y manso con ella. Fantasía de protección pura. Es el que peor envejece si el personaje no tiene nada más.
  • Only one bed. Exactamente lo que parece. Existe desde que existe la ficción y no se va a ir.
  • La corte feérica. Fae aristocráticos, tratos que se cumplen al pie de la letra, nombres con poder. Viene del folclore, y en el género es la excusa perfecta para meter política de palacio.
  • El malentendido del tercer acto. A cuarenta páginas del final se separan por algo que se aclararía hablando. Es la convención más perezosa del romance y el romantasy la ha heredado entera.
  • Morally grey. Él hace cosas terribles pero por razones comprensibles. La variante honesta es interesante; la deshonesta consiste en decir que el personaje es oscuro y no enseñarlo haciendo nada malo nunca.

Los nombres que vas a oír en cualquier conversación

El género tiene media docena de sagas que funcionan como vocabulario común: si alguien te recomienda algo, va a ser «como» una de estas. No es una lista de las mejores —para eso está la selección del año—, es el mapa para entender de qué te están hablando.

  • ACOTAR, de Sarah J. Maas. Cortes feéricas, cinco libros y el sexto anunciado para octubre de 2026 en inglés. Es el que fijó el idioma del género. Orden de lectura de ACOTAR.
  • Trono de Cristal, de la misma autora. Ocho libros, más fantasía y menos romance que ACOTAR, y un orden de lectura genuinamente discutido. Cómo ordenarlo.
  • Ciudad Medialuna, otra vez Maas, pero urbana y con crossover con las anteriores — de ahí que convenga ver las tres juntas.
  • El Empíreo (Alas de sangre), de Rebecca Yarros. Dragones y academia militar. El fenómeno comercial más grande del género ahora mismo. Orden de la saga.
  • De Sangre y Cenizas, de Jennifer L. Armentrout. La saga larga, con dos series entrelazadas que hay que leer en un orden concreto. El orden entrelazado.
  • La Prisionera de Oro, de Raven Kennedy. Retelling del rey Midas, más oscuro y con mejor prensa entre quien ya ha leído mucho del género. Orden de lectura.

Si te has fijado, cuatro de las seis son de dos autoras. El género es muy joven y todavía gira alrededor de poca gente: eso explica que las recomendaciones se repitan tanto.

Cuánto «spice» y cómo saberlo antes de comprar

El género cubre desde lo insinuado hasta lo explícito sin avisar en la portada, y esa es la queja número uno de quien llega nuevo: se regala un libro sin saber lo que hay dentro.

La comunidad se apaña con una escala de chiles del uno al cinco, donde uno es un beso en la última página y cinco es erótica con trama fantástica. No es oficial ni fiable, porque la pone cada lectora, pero es lo único que hay. Dónde mirarla: las reseñas de Goodreads suelen abrirla en la primera línea, y StoryGraph la lleva como etiqueta de contenido junto a los avisos.

Como referencia rápida con los tres de abajo: Alas de sangre se queda en un punto medio con escenas concretas y localizables. Una corte de rosas y espinas arranca suave y sube mucho en el segundo libro. De sangre y cenizas es explícito desde pronto y no lo disimula.

Tres puertas de entrada, según lo que busques

No es un ranking ni pretende ser la lista de los mejores —esa la tienes en los mejores libros de romantasy de 2026—. Son tres libros que ilustran tres formas distintas de entrar, para que elijas la que se parece a lo que quieres.

portada de Alas de sangre de varias autoras

1. Alas de sangre

Empíreo 1 · Si quieres la puerta ancha · Planeta · 22,90 €

Academia militar de jinetes de dragón, protagonista frágil en un sistema que premia lo contrario y un interés romántico que empieza queriendo matarla. Es el libro que más gente ha metido en el género en los últimos años y no por casualidad: Yarros escribe capítulos cortos, cierra cada uno con un gancho y no te deja respirar.

Lo que ganas es ritmo; lo que pierdes es prosa. Si vienes de fantasía adulta te va a parecer simple. Si vienes de no leer, te va a devolver el hábito en una semana.

portada de Una corte de rosas y espinas de varias autoras

2. Una corte de rosas y espinas

ACOTAR 1 · Si quieres el título de referencia · Crossbooks · 19,95 €

La corte feérica, el pacto, la humana que acaba dentro de un mundo cuyas reglas no conoce. Es el libro sobre el que se construyó todo el vocabulario del género: cuando una sinopsis te habla de cortes, de vínculos y de un señor fae con un pasado, está hablando el idioma que fijó este libro.

Aviso honesto: el primero es el más flojo de la saga y arranca lento. Mucha gente lo abandona en el primer tercio y se pierde justo lo que hace que la serie enganche, que empieza en el segundo.

portada de De sangre y cenizas de varias autoras

3. De sangre y cenizas

Libro 1 · Si el romance te pesa más que la magia · Puck · 19,95 €

Doncella elegida, condenada a no ser tocada ni mirada, y el guardia asignado a protegerla. El giro de la mitad del libro lo conoce todo internet, así que evita las reseñas si puedes.

Es el más explícito de los tres y el que menos disimula que la relación es el motor. La saga es larga —y se alarga—, pero el primero funciona solo.

Cómo saber si el género es para ti

Después de bastantes lectores a los que he recomendado mal, tengo tres señales bastante fiables.

Te va a gustar si lo que recuerdas de los libros que te han marcado es una relación y no un sistema de magia; si no te molesta saber desde la página veinte cómo va a acabar la pareja porque lo que quieres es el camino; y si el ritmo te importa más que la prosa.

No te va a gustar si te irritan los protagonistas que tardan trescientas páginas en decirse lo evidente, si buscas mundos con reglas duras y consecuencias, o si necesitas que el final te sorprenda. El romantasy no sorprende en el final: cumple. Eso es la gracia para unos y el problema para otros.

Y si dudas, empieza por el más corto de los tres. Un género se prueba con doscientas páginas, no con una saga de nueve libros.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre romantasy y fantasía romántica?

En la práctica española, ninguna: muchas editoriales usan «fantasía romántica» para lo mismo porque «romantasy» sonaba a anglicismo. Quien defiende la distinción suele referirse a cuál de los dos géneros manda en el desenlace.

¿Todo el romantasy tiene contenido sexual explícito?

No. El género cubre desde el beso final hasta la erótica. Como no viene marcado en la portada, la escala de chiles del uno al cinco de Goodreads o las etiquetas de contenido de StoryGraph son la mejor forma de saberlo antes de comprar.

¿Por dónde empiezo si nunca he leído romantasy?

Por Alas de sangre de Rebecca Yarros si quieres engancharte rápido, o por Una corte de rosas y espinas de Sarah J. Maas si prefieres el título que fijó el vocabulario del género. Los dos funcionan como primera lectura.

¿El romantasy es solo para adolescentes?

No. Buena parte del catálogo es explícitamente adulto, y el grueso de las ventas viene de lectoras de entre veinticinco y cuarenta años. Sí existe una vertiente juvenil, y no siempre está bien señalizada.

¿Quién inventó la palabra «romantasy»?

Nadie con nombre y apellidos. Estaba en Urban Dictionary en 2008 y la mezcla que describe es de los años setenta. Bloomsbury reclamó haberla acuñado en 2022, pero lo que hizo fue convertirla en categoría comercial. Collins la incorporó a su diccionario en 2024.

Con el vocabulario ya claro, lo siguiente es elegir saga y no perderse en el orden. Las tres más leídas están ordenadas en el orden de lectura de Sarah J. Maas; si prefieres empezar por los dragones, Fourth Wing; y si te ha llamado la tercera puerta, De Sangre y Cenizas es la saga larga del género. Para lo que va saliendo, las novedades de fantasía y romantasy de 2026. Y si aun así no sabes qué leer, pregúntale al Oráculo.

Alberto